Black Bird Academy: demonios, exorcistas y personajes que te rompen el corazón


Hay historias que empiezas por su premisa y terminas recordando por sus personajes. Eso fue exactamente lo que me pasó con la trilogía Black Bird Academy: entré por los demonios, los exorcistas, el dark academia y el romance paranormal, y terminé llorando por un nigromante y desarrollando un pequeño —bueno, quizás no tan pequeño 😂— crush por un príncipe demonio.
La trilogía nos introduce en un universo donde exorcistas y demonios mantienen una guerra que parece no tener fin. Entre Nueva York, Londres y Tokio conocemos criaturas fantásticas, apariciones, improntas y diferentes fenómenos paranormales relacionados de alguna manera con el mundo demoníaco y capaces de representar un peligro para los humanos.
En medio de todo esto está Leaf Young, una humana cuya vida cambia completamente cuando descubre que su relación con los demonios es mucho más profunda de lo que imaginaba.
Un universo que se lee sorprendentemente rápido
Estamos ante una historia de fantasía urbana y romance paranormal que incorpora elementos de dark academia y juega con tropes como el slow burn, enemies to lovers, el triángulo amoroso y el amor prohibido, además de llenarnos la historia de personajes con moralidades bastante grises. Y precisamente una de las cosas que más disfruté fue su ritmo.
A pesar de ser una trilogía extensa, nunca tuve la sensación de que la historia se volviera pesada. Siempre está ocurriendo algo y los diferentes conflictos mantienen el interés, haciendo que los libros se lean mucho más rápido de lo que su extensión podría hacer pensar.
Sin embargo, hubo algo que sí consiguió desesperarme durante buena parte de la historia: Leaf.
Entiendo que uno de sus principales conflictos es descubrir quién es realmente y aceptar su naturaleza demoníaca, pero hubo momentos en los que sentí que se victimizaba demasiado. Constantemente se considera inferior a quienes la rodean, duda de sus capacidades o parece inutilizarse a sí misma, incluso cuando resulta evidente que estamos ante un personaje con un poder enorme.
Su conflicto interno tiene sentido, pero su reiteración llegó a cansarme. Hubo más de una ocasión en la que solo quería entrar al libro, sacudirla un poquito y decirle: ¡Leaf, date cuenta de quién eres!
Crain y Zero: dos personajes que se quedaron conmigo
Si algo consiguió esta trilogía fue hacer que varios de sus personajes secundarios terminaran siendo incluso más interesantes para mí que algunos de los protagonistas.
Crain Paracelso fue uno de ellos.
Especialmente en Amor a la muerte, conocer más sobre su historia, comprender de dónde provenía ese constante deseo de morir y descubrir las razones detrás del profundo resentimiento hacia su padre hizo que conectara muchísimo más con él. Hubo momentos de su historia que realmente me hicieron llorar.
Y después tenemos a Zero Five.
Su relación con Crain, todo aquello que sentía y nunca llegó a decir, me pareció especialmente doloroso. Pero también disfruté mucho el vínculo que termina desarrollando con Leaf. No comienza precisamente por las razones más correctas —aquí las moralidades grises están a la orden del día—, pero poco a poco se convierte en una relación significativa.
Son precisamente este tipo de personajes los que hicieron que emocionalmente la trilogía funcionara tan bien para mí.
Y entonces apareció Lore...
Bueno.
Tenemos que hablar de Lore.
Hijo de Lucifer, príncipe de los demonios, moralmente cuestionable, pícaro, divertido y con una relación bastante cercana con la violencia como método de resolución de conflictos.
¿Qué podía salir mal?
Desde sus primeras apariciones, incluso cuando solo estaba presente en la mente de Leaf, consiguió hacerme reír muchísimas veces. Pero cuando su participación en la historia aumenta, terminó convirtiéndose fácilmente en uno de mis personajes favoritos.
Lore puede defender a Leaf cuando lo necesita y, al mismo tiempo, no tiene ningún problema en hacer lo que considere necesario para conseguir sus objetivos, aunque sus métodos estén bastante lejos de ser moralmente aceptables.
Y sí, terminé con un crush.
No me juzguen. Estamos hablando de fantasía.
Poco spicy, pero cuando llega... llega
Si están pensando en leer esta trilogía principalmente por el spicy, tengo que advertirles algo: no hay demasiado.
Las escenas son pocas y el romance se cocina con bastante paciencia.
Pero cuando finalmente llegan...🔥.
Personalmente, prefiero una historia que tenga pocas escenas spicy bien colocadas y que funcionen dentro de la relación de los personajes, antes que una que las incluya constantemente sin que aporten demasiado.
Y aquí, aunque son escasas, las disfruté muchísimo.
Personajes que consiguen desesperarte
Además de Leaf, hubo otro personaje que consiguió poner a prueba mi paciencia: Tempest.
Durante buena parte de la historia no entendía por qué tenía que tratar tan mal a Leaf constantemente. Cada aparición suya conseguía hacerme pensar: ¿pero qué problema tienes con esta mujer?
Hasta que finalmente entiendes que detrás de buena parte de esa hostilidad estaban los celos.
¿Eso hizo que dejara de molestarme? No necesariamente.
¿Hizo que entendiera un poquito más su comportamiento? Sí.
Los Yokai: mucho potencial para tan poca resolución
Uno de los elementos que menos me convencieron fueron los Yokai.
La historia dedica bastante tiempo a construirlos como seres poderosos, superiores y potencialmente muy peligrosos. Todo parecía indicar que tendrían un peso enorme dentro del conflicto y yo esperaba constantemente descubrir qué papel terminarían desempeñando.
Sin embargo, después de todo ese desarrollo, sentí que su participación no estuvo a la altura de la importancia que inicialmente se les había dado.
Incluso al terminar la trilogía continué haciéndome preguntas: ¿qué pasó finalmente con ellos?, ¿dónde están?, ¿qué consecuencias tendrá que se hayan vuelto hostiles?
Existe la mediación del hermano de Leaf y conocemos parte del conflicto, pero para mí fue una trama con muchísimo potencial que terminó quedándose a medias.
Un final que necesitaba un poquito más
Y aquí llegamos a mi principal sensación al terminar la trilogía.
El final no me pareció malo. Tampoco necesitaba que absolutamente cada conflicto quedara cerrado con un enorme lazo encima.
Pero después de tres libros, sí necesitaba un poco más de resolución.
La guerra entre exorcistas y demonios continúa sin que podamos hablar realmente de un ganador o un perdedor. Sabemos que han seguido produciéndose enfrentamientos y que determinadas partes están ganando terreno, pero quedaron demasiadas preguntas que me habría gustado ver respondidas.
¿Qué sucede con Una? ¿Qué pasa con el padre de Falco? ¿Dónde quedan finalmente los Yokai? Son tramas y personajes a los que se les dio suficiente importancia como para que, al cerrar el último libro, quisiera saber un poco más sobre su destino. Por eso terminé la trilogía satisfecha con el viaje, pero no completamente satisfecha con su cierre.
¿Vale la pena leer Black Bird Academy?
Para mí, Black Bird Academy fue una trilogía muy entretenida, con un universo paranormal interesante y, sobre todo, con personajes capaces de hacerme pasar de la risa a las lágrimas.
Tiene aspectos que habría desarrollado de otra manera —especialmente la evolución emocional de Leaf, la participación de los Yokai y algunas tramas que quedaron abiertas—, pero eso no elimina todo lo que disfruté durante la lectura.
Me hizo reír muchísimo con Lore, llorar con Crain, encariñarme con Zero, desesperarme con Tempest y querer sacudir a Leaf en más de una ocasión. Y cuando una trilogía consigue provocarme tantas emociones diferentes, definitivamente algo hizo bien.
Como detalle adicional, las ediciones que tengo son preciosas, en tapa dura, algo que personalmente agradecí muchísimo tratándose de libros extensos porque me resultaron cómodas durante la lectura. Eso sí, para quienes aman acompañar sus libros con música: no hay playlist. Una pequeña tragedia que tendremos que superar.
Al final, entré a Black Bird Academy por los demonios, los exorcistas y el dark academia... Y salí emocionalmente afectada por Crain y con un crush por Lore. Claramente todo salió según lo previsto 🤣
Ahora quiero saber su opinión: si ya leyeron Black Bird Academy, ¿qué personaje consiguió conquistarlos? Y, especialmente, necesito saber si estoy sola en mi debilidad por Lore.





Comentarios